Ultimas imágenes de Curiosity

Sol 1949.
Extrañas formaciones sobre unas rocas, fotografiadas por la cámara ChemCam en Sol 1921

lunes, febrero 19, 2018

Aprendiendo y sorprendiendo

Opportunity cumple 5000 días marcianos con nuevos trucos y descubrimientos.

Algún día, esperemos que no tan lejos en el futuro como lo parece hoy día, pondremos el pié de forma definitiva en el planeta rojo. El ser humano será entonces, por fin, una especie interplanetaria y no una civilización encerrada en un solo planeta, con todo lo que ello implica. Y cuando eso ocurra les estarán esperando los ya silenciosos exploradores que les precedieron, aquellos que abrieron el camino, entre ellos uno que superó todos los límites y expectativas.

No sabemos cuando llegará el momento en que dejará de responder, el día en que, como le ocurrió a su gemelo Spirit, alcanzará su destino final. Quizás sea dentro de muchos años, quizás sea mañana mismo, pero después de 5.000 días marcianos podríamos considerar que su misión, su historia, ya está concluida, que poco más puede ofrecernos. Pero si algo tiene Opportunity, y por extensión la gente que hay detrás de este proyecto, es que no deja nunca de aprender y sorprender. Y como si quisiera celebrar tan proeza, nos regala precisamente ambas cosas.

Aprender, porque ahora es capaz de hacerse un autoretrato, lo que ahora muchos llaman un "selfie", tal como puede hacer Curiosity. No al nivel de calidad de esta última, ya que la microcámara con la que esta equipado su brazo está diseñada para realizar observaciones a corta distancia, explorando posibles objetivos o puntos donde su herramienta abrasiva haya retirado la capa superficial, no para tomar imágenes panorámicas, pero pese a ello es resultado es más que bueno. Después de tantos años conformándonos con verlo parcialmente o apreciando la silueta de su sombra sobre la superficie, ahora podemos verlo como si estuviéramos a su lado. Quizás algún día alguien lo haga realmente.

Y sorprender, porque 5000 días marcianos y 14 años terrestres de aventura, con parte de sus instrumentos científicos ya fuera de servicio por diversas causas y sin la libertad de movimientos que tenía en sus inicios por problemas en alguna de sus ruedas, sigue siendo capaz no solo se seguir avanzando, sino realizar nuevos descubrimientos. Ahora  unas texturas del suelo que se asemejan a las que se observan en algunas laderas de las montañas en la Tierra que resultan de ciclos repetidos de congelación y descongelación del suelo húmedo. No necesariamente es este el caso, ya que también podría ser debido al viento, deslizamientos ladera abajo, otros procesos o una combinación de todas ellos. En todo caso tiene intrigados a su equipo científico.

"Perseverance Valley es un lugar especial, es como tener una nueva misión después de todos estos años", explica el investigador principal adjunto de Opportunity, Ray Arvidson."Ya sabíamos que era diferente a cualquier otro lugar visitado antes, incluso si aún no sabemos cómo se formó, y ahora estamos viendo superficies que parecen rayas de piedra. Es misterioso. Es emocionante. Creo que las observaciones que obtendremos nos permitirá comprenderlo. Una posible explicación es que son reliquias de una época pasada, cuando la acumulación de nieve se derretía estacionalmente para humedecer el suelo, y luego los ciclos de congelación-descongelación organizaron las pequeñas rocas en franjas", concluye.

5.000 días marcianos. 14 años terrestres. Y aún hoy, después de todo este tiempo, de soportar condiciones climáticas que dejan como tenues las que se viven en nuestro planeta, sigue avanzando, aprendiendo y descubriendo. Ciertamente se ha ganado un lugar en la historia. Y quizás, si un día Marte se convierte en nuestro segundo hogar, uno en un museo y con todos los honores.

Las "rayas de rocas", observadas por Opportunity en Perseverance Valley, comparadas en las laderas observadas en las laderas de Mauna Kea, Hawaii.

El 4999 amanecer para Opportunity, ocurrido el 15 de Febrero. 

Long-Lived Mars Rover Opportunity Keeps Finding Surprises

5,000 Days on Mars; Solar-Powered Rover Approaching 5,000th Martian Dawn

domingo, febrero 18, 2018

Post Vintage (258): Los círculos de la eternidad

Recreando el Universo conocido.

Es inmenso, inconmensurable, más allá de todo lo que podamos imaginar. Tanto que en realidad solo llegamos a ver una pequeña parte, aquella que la luz tuvo el tiempo suficiente para alcanzarnos. El resto permanece fuera de nuestro alcance, ya que los aproximadamente 14.000 millones de años de existencia que los actuales modelos cosmológicos le otorgan es suficiente tiempo para que dicha luz pueda llegar hasta nosotros. Es lo que se llama horizonte cósmico. El limite de nuestra realidad, en el espacio, pero también en el tiempo, ya que cuanto más lejos miramos, más hacia el pasado lo hacemos, fruto de la misma velocidad finita de la luz. Por ello, mirando hacia los límites mismos del tiempo, podemos ver las primeras etapas de su existencia. Es la barrera última, un cara a cara con el momento en que todo empezó.

Es muy difícil, casi imposible, generar una imagen que abarque su inimaginable inmensidad, pero el músico Pablo Carlos Budassi logró hacerlo mediante la combinación de mapas logarítmicas del universo de Princeton y las imágenes de la NASA, reuniendo el Universo observable en un solo disco, con nosotros en el centro. No porque lo seamos realmente, sino porque representa nuestro punto de vista, tal como percibimos la realidad que nos rodea, y como captamos en Universo cuando más nos adentramos en el.

Nuestro Sol y el Sistema Solar se encuentran en el mismo centro de la imagen, seguido por el exterior de la Vía Láctea, en lo que se conoce como el brazo de Perseo, uno de los varios que conforman nuestra galaxia espiral. Más allá se extiende un anillo de otras galaxias cercanas, como Andrómeda, el resto de la red cósmica, la radiación de fondo de microondas, que se considera el eco del Big Bang, y finalmente, un anillo de plasma también generado por ese momento inicial. Y más allá la oscuridad, un muro situado 300.000 años antes del principio de todo, cuando el Universo era aún tan opaco, al no haber disminuido la temperatura lo suficiente como para que las partículas elementales se combinaran para formar los átomos.

Los logaritmos nos ayudan a dar sentido a los grandes número, y en este caso, las enormes distancias. En lugar de mostrar todas las partes del universo en una escala lineal, cada trozo del círculo representa un campo de visión de varios órdenes de magnitud mayor que la anterior. Es por eso que todo el universo observable puede caber dentro del círculo.¿De donde sacó Budassi la idea? De algo tan simple como hacer hexaflexágonos (un objeto plano con forma de polígono,cuadrado, rectángulo o hexágono, creado mediante el pliegue de una pieza de papel, en este caso de 6 caras) para el cumpleaños de su hijo de un año."Cuando los dibujaba para regalárselos a mi hijo, Empecé a dibujar vistas centrales del cosmos y el sistema solar. Ese día me vino la idea de una vista logarítmica y los siguientes días tuve la oportunidad de montarlo con photoshop, utilizando imágenes de la NASA y algunas texturas creadas por mi cuenta".

Una idea simple. Casi infantil. Pero en ocasiones es la mejor manera de transmitir de forma comprensible la imagen del Universo. O mejor dicho, la nuestra, aquella con la que deben lidiar los astrónomos en su eterna búsqueda de respuestas.


Una visión lineal del espacio y el tiempo. Explica lo mismo y ciertamente de forma más científica, pero quizás falla en transmitir la percepción que desde la Tierra tenemos del Universo. 

This is what the entire universe looks like in one image

viernes, febrero 16, 2018

Cuando las galaxias chocan

Un nuevo estudio iguala la masa de la Vía Láctea y Andrómeda, destinadas a fusionarse en el futuro.

Las galaxias, pese a que la expansión cósmica se empeña en querer imponer lo contrario, no les gusta vivir solas. Entrelazadas por su gravedad común, se agrupan en pequeñas familias, que a su vez forman cúmulos aún mayores, en una escalada que nos lleva hasta estructuras que superan nuestra imaginación, auténticos muros galácticos casi tan grandes como el propio Universo observable. Es una lucha implacable entre dos fuerzas opuestas.

La Vía Láctea no es una excepción. Forma parte de lo que llamamos "Grupo Local" y esta dominado por 3 galaxias (esta primera, Andrómeda y la del Triángulo), alrededor de las cuales se arremolinan decenas de otras mucho más pequeñas. Es una asociación en apariencia con unas sólidas ataduras gravitatorias, suficiente para superar la tendencia cósmica a la dispersión. En realidad tan sólidas que tanto la nuestra como Andrómeda se están acercando una a la otra, y con el tiempo, en un futuro situado a 3-5.000 millones de años de distancia, se convertirán en una sola. Es inevitable, y la pregunta que diversas simulaciones, alimentadas por los datos más recientes recabados de ambos, intentan responder es cuales serán las consecuencias del proceso de fusión y que implicará para las poblaciones estelares de cada una de ellas. 

La clave es determinar la masa de ambas. Hasta ahora la "contienda" se decantaba a favor de Andrómeda, que se consideraba, incluyendo la famosa materia oscura en la ecuación, bastante más masiva, por lo que, pese al caos del encuentro, se podría casi considerar que esta primera asimilaría a la Vía Láctea. Sin embargo ahora un nuevo estudio liderado por astrofísico Prajwal Kafle, del Centro Internacional de Investigación de Radioastronomía de la Universidad de Australia Occidental, le pone nuevas y más rebajadas cifras a su masa: El equivalente a 800.000 millones Soles, muy parecida a la nuestra.

¿Como es posible medir hasta ese punto la masa de una galaxia vecina, pero aún así a 2 millones de años luz de distancia? La respuesta está en la utilización de una nueva técnica para medir la velocidad requerida para escapar de ella."Cuando un cohete se lanza al espacio, se hace a una velocidad de once kilómetros por segundo para superar la atracción gravitacional de la Tierra. Nuestra galaxia, la Vía Láctea, es más de un billón de veces más pesada que nuestro pequeño planeta Tierra, así que para escapar de su atracción gravitatoria debemos lanzarla con una velocidad de 550 kilómetros por segundo". Y esto mismo se aplica a Andrómeda.

Kafle señala que se sobreestimó la cantidad de materia oscura que contenía la galaxia de Andrómeda, lo que se tradujo en una cifras que ahora este estudio rebaja considerablemente."Al examinar las órbitas de las estrellas de alta velocidad, descubrimos que esta galaxia tiene mucha menos materia oscura de lo que se pensaba anteriormente, y solo una tercera parte de eso se descubrió en observaciones anteriores"."Transforma completamente nuestra comprensión del grupo local, Pensamos que había una galaxia más grande y nuestra propia Vía Láctea era más pequeña, pero ese escenario ahora ha cambiado por completo".

Llegará el día en que dos se conviertan en una, en que ambas se encontrarán y una vez superado un largo tiempo de caos, en que quizás miles de sus estrellas terminen expulsadas al vacío intergaláctico, darán nacimiento a una nueva y gigantesca galaxia. El fruto, de ser correctos estos datos, de una fusión entre iguales.

Cuando dos se conviertan en una.

Nuestra pequeña familia galáctica, abrazada por sus lazos de gravedad común.

 Milky Way ties with neighbour in galactic arms race

jueves, febrero 15, 2018

Un punto que lo es todo

OSIRIS-REx nos regala una nueva imagen de nuestro mundo desde la distancia. 

El 14 de Febrero de 1990 la Voyager 1, ya más allá de la órbita de Neptuno, miró por última vez hacia su hogar y lo inmortalizó en una de las más famosas imágenes de la historia de la carrera espacial, el famoso "punto azul pálido" que tanto nos inspiró y que llevó a Carl Sagan a escribir uno de los mejores y más preclaros textos de su larga carrera en el mundo de la divulgación científica. Y no era para menos. De golpe, todo lo que somos, todo lo que hemos sido, todos nuestros sueños y pesadillas, todas nuestras peleas y conflictos, todo quedó reducido a un punto de luz en la inmensidad. El mensaje era claro.

Desde entonces, y gracias a una actividad de exploración interplanetaria constante, hemos tenido la oportunidad, por no decir el privilegio, de ver a nuestro pequeño planeta azul desde la distancia, mas allá de esa frontera invisible más allá del cual deja de ser especial y se funde en el firmamento como una estrella más. Hasta que pensamos todo lo que representa, en el emocionante hecho de que nos viendo a nosotros mismos, y todo adquiere otra dimensión. Una maravillosa y llena de sabiduría.

OSIRIS-REx, en su viaje al asteroide Bennu, es la última sonda que se añade a la lista de aquellas que nos han ofrecido semejante regalos. En este caso desde una distancia de unos 63 millones de Kilómetros, y a cargo de su NavCam1, que plasmo para la posteridad a nuestro mundo este pasado 17 de Enero. Tanto la Tierra, resplandeciente en la oscuridad, como La Luna, más pequeña y oscura, son claramente visibles, así como algunas estrellas y constelaciones familiares. Las Pléyades, en la constelación de Tauro, son visibles en la esquina superior izquierda, mientras que Hamal, la estrella más brillante de Aries, se encuentra en la esquina superior derecha. El sistema Tierra-Luna se sitúa en el centro de cinco estrellas que comprenden la cabeza de la constelación de Cetus (la Ballena).

Es una fotografía más de una ya larga lista de fotografías inspiradoras, de aquellas que transmiten un importante mensaje para aquellos que estén dispuestos a escucharlo. Y somos afortunados de que así sea, de esta normalidad de lo extraodinario. Una vez más, y quizás ahora más que nunca, debemos recordar lo pequeño y frágil de nuestro hermoso mundo, de ese oásis en la oscuridad del que somos parte.

La constelación de Cetus, la Ballena, observable desde el hemisferio Sur. Cuando OSIRIS-REx miró hacia nuestro mundo, este se encontraba, desde su punto de vista, en su interior, entre las 5 estrellas que forman su cabeza.

El 22 de Septiembre de 2017 la OSIRIS-REx sobrevoló nuestro mundo, con el objetivo de adquirir la velocidad y trayectoria necesaria para alcanzar su meta final, el asteroide Bennu. 5 meses y 63 millones de Kilómetros después, miraría de nuevo hacia la Tierra. 

NASA’s OSIRIS-REx Captures New Earth-Moon Image

miércoles, febrero 14, 2018

Regreso al hogar

Un meteorito marciano viajará a Marte a bordo del rover Mars2020.

Hay fragmentos del planeta rojo en La Tierra, meteoritos que en tiempos pasados formaron parte de ese mundo, pero que eventos cataclísmicos, posiblemente grandes impactos de asteroides, lanzaron al espacio, con suficiente rapidez para superar la relativamente débil gravedad marciana y convertirse en viajeros interplanetarios. Y algunos han llegado hasta nosotros. Son fuentes de información en extremo valiosa, aunque no sirven para determinar de forma definitiva si existió o no algún tipo de actividad biológica. Su misma violento origen, su largo viaje expuesto al vacío y la radiación solar, y el hecho de haber permanecido en nuestro planeta durante largo tiempo, que puede implicar contaminación, hace que en este punto sean interesante, pero no determinantes. De ahí la necesidad de enviar una sonda a la superficie, sea para sea realizar análisis directo o para enviar muestras seleccionada a nuestro mundo.

Es por eso que se está desarrollando un coloso como el rover Mars 2020, que junto al europeo ExoMars, se espera que pueda darnos una respuesta, si no definitiva, si al menos que apunta ya hacia una posible respuesta. Para ello estará dotado de una serie de delicados y precisos instrumentos científicos, entre ellos el más importante quizás es el llamado SHERLOC (Scanning Habitable Environments with Raman and Luminescence for Organics and Chemicals), dotado de un láser diseñado para iluminar las características rocosas tan finas como un cabello humano. Para asegurarse de que siempre se encuentra ajustado de forma perfecta, necesitará un objetivo de calibración, una referencia que permita a los técnicos ajustarlo de forma perfecta. No es algo nuevo, ya que otros rovers, como Opportunity, también transportan algo parecido para sus instrumentos o cámaras. Pero en el caso que nos ocupa tendremos uno bien curioso: Un trozo del propio Marte. 

Se tratará del meteorito Sayh al Uhaymir SaU008, encontrado en Omán en 1999 y se cree que fue expulsado del planta rojo hace millones de años, permaneciendo en órbita solar hasta que se encontró con nuestro mundo. Dividido en dos fragmentos, uno que se quedará en la Tierra y servirá para testear el láser de SHERLOC antes del lanzamiento y el otro viajará a la superficie de Marte, donde servirá de medida de calibración.

 Este será el primer instrumento enviado a Marte en utilizar las espectroscopías Raman y de fluorescencia, técnicas científicas familiares para los expertos forenses. Cada vez que una luz ultravioleta brilla sobre ciertos elementos químicos con base de carbono, emiten el mismo brillo característico. Los científicos podrán usar dicho brillo para detectar sustancias químicas que se forman en presencia de la vida. Además fotografiará las rocas estudiadas, mapeando los químicos que se detecten en ellas. Eso agregará un contexto a los datos recopilados.

Así se cerrará el largo viaje de Sayh al Uhaymir SaU008. Hace tiempo fue expulsado de su mundo, y ahora, de la mano de los habitantes de esa misma estrella azulada que resplandecía en su rojizo cielo, volverá a casa. No será el primero que lo haga, ya que la desaparecida Mars Global Surveyor, aun en órbita pero fuera de servicio, lleva en su interior otro de estos viajeros, pero si el primero que regrese a la superficie millones de años después de su partida. Una historia curiosa de destierro y redención.

Sayh al Uhaymir SaU008, el meteorito marciano que regresará a su mundo de origen.

  
A Piece of Mars is Going Home

martes, febrero 13, 2018

El que llegó desde un campo de batalla

Estudiando el (posible) violento origen de Oumuamua. 

El primer visitante interestelar conocido sigue dando de que hablar, y a medida que se desarrollan nuevas simulaciones y estudiosa partir de los datos disponibles, que permiten sacar a la luz su naturaleza, cada vez resulta más extraño. Su forma alargada que resultaba curiosa, y ahora su rotación parece traer ecos de un pasado violento, de que su historia es la de un pequeño habitante de un lejano sistema planetario que sufrió un destino ciertamente adverso.

Así lo han deducido un equipo científico de la Queen's University de Belfast, que desde Octubre habían estado monitorizando los cambios de brillo de Oumuamua, y de esta forma deducir su periodo de rotación. Se esperaba una periodicidad regular, algo propio de la mayor parte de los cuerpos planetarios del Sistema Solar, pero lo que descubrieron es que está girando de forma caótica, y podría llevar así miles de millones de años. El motivo es desconocido, pero la opción que manejan es que posiblemente sufrió el impactó con otro asteroide, y que quizás esto es lo que lo proyecté fuera de su hogar, como una carambola de billar.

"Nuestro modelado de este cuerpo sugiere que la rotación caótica durará muchos miles de millones de años a cientos de miles de millones de años antes de que las tensiones internas lo hagan rotar normalmente nuevamente. Si bien no conocemos la causa de la caída, predecimos que lo más probable es que haya sido arrojado por un impacto con otro planetesimal fuera de su sistema,antes de ser eyectado al espacio interestelar", explica Wes Fraser, que lideró este estudio.

Existía una cierta perplejidad ante los cambios de color de Oumuamua según las mediciones realizadas. El trabajo de Fraser y su equipo trae algo de luz a este enigma, señalando que su superficie es irregular y que "la mayor parte de la superficie se refleja de forma neutra (como nieve sucia), pero una de sus caras largas tiene una gran región roja. Esto justifica amplias variaciones de composición, lo cual es inusual para un cuerpo tan pequeño".

Como resume Fraser, "ahora sabemos que más allá de su forma alargada inusual, este pepino espacial tiene orígenes alrededor de otra estrella, ha tenido un pasado violento y gira caóticamente por eso. Nuestros resultados realmente están ayudando a obtener una imagen más completa de este extraño intruso interestelar. Es bastante extraño en comparación con la mayoría de los asteroides y cometas que vemos en nuestro propio sistema solar". El primer visitante de las estrellas, o al menos el primero que somos capaces de identificar como tal de forma inequívoca, esta lleno de sorpresas, cargados con las huellas del pasado, uno vivido en otro sistema planetario, bajo la luz de otro Sol.

Una posible imagen del pasado de Oumuamua, cuando aún formaba parte del sistema planetario del que formaba parte. El impacto hizo que empezara a girar de forma caótica, y quizás fue el que provocó su expulsión final hacia las estrellas.
 
El primer visitante de las estrellas, al menos que conozcamos. Sin embargo es posible que muchos nos visiten sin que nos demos cuanta de forma tan evidente de su origen. 

El extraño asteroide Oumuamua, víctima de una carambola interestelar 

Oumuamua had a violent past and has been tumbling around for billions of years – Queen’s University

lunes, febrero 12, 2018

Del pasado hacia el futuro

Mars Reconnaissance Orbiter se prepara para prolongar su misión hasta la segunda mitad de la próxima década.

Es una de las más veteranas exploradoras marcianas aún en activo, lanzada en 2005, y que actualmente ya supera ampliamente su tiempo de vida previsto. Nuevos jugadores han llegado desde entonces, como la MAVEN y la ExoMars, y otras lo harán en el futuro, pero sigue siendo una pieza vital para avanzar y preparar el camino, especialmente por su cámara HiRISE, la más potente jamás equipada en una sonda interplanetaria. Igualmente la cantidad de datos científicos ya enviados, mayor que el reunido por todas las misiones anteriores juntas, sigue siendo la base de la muchos de los estudios sobre Marte publicados hasta día de hoy. Por todo eso y mucho más se trabaja para que pueda alargar su actividad.

Una de las operaciones actualmente en marcha para lograrlo es reducir la dependencia actual con sus envejecidos giroscopios y acelerómetros (agrupados en dos conjuntos, principal y de remplazo, llamadas unidades de medida de inercia) para orientarse, y en su lugar utilizar la "navegación estelar", de la observación de estrellas para definir su posición, tal como hacían los antiguos navegantes. A principios de Febrero se hizo una primera prueba, cuyos resultados se están ahora analizando. Si son positivos, se pasará de modo indefinido al modo "solo estrellas" a partir de Marzo. Con ello los  giroscopios podrán tomarse un merecido descanso, quedando en reserva.

Y se hacía necesario tomar esta decisión. La unidad de medida de inercia primaria se desconectó cuando, después de 58.000 horas de uso, mostró signos de desgaste y de que su vida útil estaba cerca del final, pasándose a la secundaria, que a día de hoy ya acumula 52.000 horas de actividad. Sigue funcionando con normalidad, pero lo cierto es que ya acumula mucho tiempo, quizás demasiado, y para mantener a la Mars Reconnaissance Orbiter activa unos cuantos años más, es necesario darle también descanso.

Será el rastreador de estrellas, que utiliza una cámara para crear imágenes del cielo y un software de reconocimiento de patrones para discernir qué estrellas brillantes están en el campo de visión, el que tome el testigo de las operaciones,  y la repetición de las observaciones hasta varias veces por segundo proporciona con precisión la velocidad y la dirección, clave para mantener la sonda bien orientada, tanto para comunicarse como para que los paneles solares sigan recibiendo luz solar."En modo totalmente estelar, podemos realizar actividades científicas y de comunicaciones de forma normal", explica Dan Johnston, manager de la misión MRO."La unidad de medición inercial se volverá a encender solo cuando sea necesario, como cuando entre en modo seguro, en maniobras de ajuste orbital o la cobertura de comunicaciones durante eventos críticos alrededor de un aterrizaje en Marte".

Igualmente se trabaja con las baterías, cargándolas más que antes, para aumentar su capacidad y vida útil. También se quiere reducir la cantidad que se pide de ellas, en parte ajustando las temperaturas del calentador antes de que la nave entre en la sombra de Marte, cuando aún se dispone de luz solar, para así necesitar menos de su apoyo. Igualmente se plantea un cambio en su órbita, como ya hizo la Mars Odyssey en su momento, para que estos momentos de oscuridad se reduzcan al máximo. Estos cambios en concreto no se aplicarían hasta 2021, una vez haya dado cobertura a los próximos aterrizajes, como el de Mars InSight y del rover 2020.

"Estamos contando con que Mars Reconnaissance Orbiter permanecerá en servicio por muchos años más", explica Michael Meyer, científico principal del Programa de Exploración de Marte de la NASA."No es solo el relé de comunicaciones que proporciona. También son las observaciones científicas. Esos nos ayudan a comprender los posibles sitios de aterrizaje antes de que sean visitados, y relacionamos los hallazgos en la superficie con el planeta como un todo". Si nada inesperado ocurre, la MRO y sus imágenes nos acompañará unos cuantos años más, quizás una década, y a través de sus venerables pero aún potentes ojos veremos la llegada de una nueva generación de exploradores.



Una de las claves de la importancia de la MRO, es que su cámara HiRISE ofrece una cobertura extraordinaria, tanto para buscar puntos de aterrizaje como para ayudar a vehículos como Opportunity en su avance. De ahí que se considere clave para un futuro a corto y medio plazo.

El paso del tiempo se nota en ocasiones. Por ejemplo, algunas imágenes de HiRISE tomadas en 2017 y principios de 2018 se muestran ligeramente borrosos, algo no vista anteriormente. El porcentaje en resolución completa con este defecto alcanzó un máximo del 70 por ciento en Octubre pasado, en el momento en que Marte estaba en el punto más alejado del Sol en su órbita. El porcentaje ha disminuido desde entonces a menos del 20 por ciento. Las causas siguen siendo investigadas.

La MRO es la sonda más potente jamás enviada al planta rojo. Alargar su vida útil, especialmente cuando no existe de momento un posible remplazo por parte de la NASA, se considera vital. 

Mars Reconnaissance Orbiter Preparing for Years Ahead

domingo, febrero 11, 2018

Post Vintage (257): A 15 minutos de la ISS

Acompañando a una Soyuz en su aproximación y encuentro con la estación espacial internacional.

Las operaciones de estas veteranas naves tripuladas rusas, ahora mismo y esperando la llegada de las naves privadas de los EEUU, las únicas capaces de transportar tripulantes hasta la estación espacial, son ya una rutina, todo un símbolo de su fiabilidad y de un historial hasta ahora con muy pocos problemas que reportar. Sin embargo detrás de cada lanzamiento se esconde horas de duro trabajo, de muchas cosas que podrían ir mal y de una serie de maniobras que deben ser completadas con precisión y sin margen de error. Al fin y al cabo la aproximación a una estructura orbital que se mueve a 27.000 Kilómetros/Hora nunca puede ser sencillo.

La Soyuz TMA-16M, lanzada el pasado 27 de Marzo, y que transportó a la ISS a los astronautas Guennadi Padalka, Mijaíl Korniyenko y Scott Kelly, nos ofrece ahora la secuencia completa de sus últimos 15 minutos antes del encuentro y acoplamiento con el módulo Poisk del segmento ruso de la estación, registrada gracias a una cámara situada en la ventanilla frontal del módulo orbital (BO) de la nave, con la antena Kurs 2AO-VKA, que forma parte del sistema de orientación de la Soyuz, acompañando toda la escena.

El vídeo resultante no puede ser más espectacular, y recuerda en buena medida aquellos que nos ofrecían los transbordadores espaciales de la NASA. Una lástima que la agencia espacial rusa Roscosmos no los publique de forma más abierta y en todo su esplendor, ya que solo este es suficiente para asombrarnos ante todo lo que implica un viaje espacial.

La secuencia de aproximación a la ISS a tiempo real.

¿Como es el proceso de aproximación y acople de una Soyuz a la ISS? Este vídeo nos lo explica de forma clara y entendible. 

El acoplamiento con la estación espacial visto desde el interior de una Soyuz

viernes, febrero 09, 2018

Miradas desde el infinito

New Horizons rompe un nuevo récord y nos envía la imagen más lejana jamás logradas por una sonda espacial.

En 14 de Febrero de 1990 la Voyager 1 activó sus cámaras después de años sin hacerlo. Fue una ocasión especial, fruto de la petición de astrónomos como Carl Sagan de que intentara fotografiar a La Tierra y el resto de planetas del Sistema Solar desde la donde se encontraba, en ese momento más allá de la órbita de Neptuno. Y como resultado nació una de las imágenes más icónicas de la historia, el Pale Blue Dot que tanto nos sigue inspirando. Fue el último servicio que prestaron al mundo, y tras ello se sumergieron en el sueño eterno. La necesidad de ahorrar energía y centrarla toda  en los instrumentos que realmente eran necesarios para su misión hacia las estrellas impuso su lógica.

Desde entonces nadie había roto ese límite, esos algo más de 6060 millones de kilómetros que marcaba el punto más lejano desde donde una sonda espacial había enviado imágenes. Hasta la llegada de la New Horizons. Era algo inevitable, cuestión de tiempo, ya que a diferencia de las otros 4 que la precedieron, las Voyager y Pioneer, tiene por delante otro encuentro planetario. Por ello su sistema óptico esta operativo, y de forma periódica se despiertan para ponerlos a prueba. Así ocurrió el 5 de Diciembre de 2017, en lo que se podía considerar una calibración rutinaria. Pero en ese caso fue especial.

Y es que la distancia en ese momento era de 6120 millones de kilómetros. El cúmulo de estrellas abierto galáctico "Wishing Well", que es el objetivo habitual utilizando por los técnicos de la misión para ajustar la cámara LORRI (Long Range Reconnaissance Imager) se convirtió así en la involuntaria protagonista de la imagen más lejana jamás tomada. Fue un récord transitorio, ya que apenas dos horas después, nuevamente abría sus ojos, en este caso para captar a dos lejanos miembros del Cinturón de Kuiper, 2012 HZ84 y 2012 HE85, pero para la historia quedará que ese fue el momento en que rompimos otra barrera, otro límite a nuestros sueños.

Con esta imagen, destinada a calibrar a LORRI, del cúmulo estelar "Wishing Well", tomado el 5 de diciembre de 2017, se rompió un récord de 27 años establecido por Voyager 1.

Imágenes en falso color de los KBOs 2012 HZ84 (izquierda) y 2012 HE85. Con la New Horizons ahora de nuevo en hibernación, estas ostentarán durante unos meses el récord actual de distancia. Hasta que la sonda se despierte de nuevo de cara a su encuentro con MU69.

Un punto azul pálido. La Tierra desde 6.000 millones de kilómetros en lo que durante casi 3 décadas fue la imagen más lejana jamás tomada por una sonda espacial.

New Horizons Captures Record-Breaking Images in the Kuiper Belt

jueves, febrero 08, 2018

Bajo la luz de Akatsuki

Una nueva mirada a las imágenes de esta sonda japonesa.

Su historia es una historia de superación. Fracasó en su intento de entrar en órbita venusiana en 2010, pero siguió adelante en su viaje alrededor del Sol, y con paciencia y mucha constancia su equipo humano consiguió hacerla regresar en 2015. Y una vez ahí, y mediante una genial improvisación, dando que el motor principal destinado a esa operación estaba fuera de servicio de forma definitiva, lograr, esta vez si, la soñada entrada en órbita venusiana. 5 años tarde, lo que implica que su tiempo de actividad será menor de lo esperado, y con una órbita diferente a la planeada, por lo que su retorno científico es igualmente más limitado. Pero teniendo las circunstancias, de que logró lo imposible, no hay que pensar en lo perdido, sino en lo ganado.

Desde entonces, y aunque el poco esfuerzo que parece poner la JAXA en el tema de la comunicación no ayuda a darle notoriedad, poco a poco se han ido publicando datos e imágenes, un pequeño tesoro si tenemos en cuenta que con el final de la Venus Express y la falta de proyectos a corto y medio plazo para regresar a Venus, Akatsuki es nuestro único representante en este mundo, tan parecido y al mismo tiempo tan diferente al nuestro. Por eso hemos de disfrutar de lo que fue una segunda oportunidad, surgida cuando todo parecía perdido. Y precisamente eso es lo que lleva tiempo haciendo Dama Bouic, una especialista francesa en el tratamiento digital de imágenes, que recaba los datos "en bruto" subidos por la agencia espacial japonesa para convertirlos en espectaculares imágenes.

Una fuente extraordinaria de información para los científicos de la misión. Y es que en ellas podemos apreciar las dinámicas de la atmósfera en toda su complejidad, así como las corrientes de convección que dominan en ella. Y no solo eso. Por ejemplo, los cambios de color en el ultravioleta muestran las variaciones en el dióxido de azufre presente, así como la presencia de otro componente desconocido que absorbe estas longitudes de onda creando zonas oscuras. Y el infrarrojo, por su parte, ofrece una ventana a como el calor se distribuye por este mundo ardiente.

Pero para el resto de los mortales es pura gloria visual, una galería que muestra a Venus con un esplendor y complejidad del que un día, en un pasado lejano, quizás fue realmente el gemelo de La Tierra, no solo en tamaño y masa, sino también en condiciones ambientes. Tenemos mucha suerte que de Akatsuki sobreviviera al que parecía su fatal destino.

Vista Venus fue adquirida por la cámara IR2, que observa, entre otras cosas, el brillo de la atmósfera del planeta en su lado nocturno. Las franjas y zonas oscuras son zonas donde el calor emanado por el planeta está siendo bloqueado por la espesa capa de nubes.

El lado nocturno de Venus en infrarrojo. Imagen de falso color que utiliza datos de la cámara IR2 en dos longitudes de onda, 1.74 y 2.26 micras. Las regiones más oscuras denotan nubes más gruesas, pero los cambios en el color también pueden indicar diferencias en el tamaño de las partículas de nubes o en la composición de un lugar a otro.

La complejidad atmosférica de Venus en todo su esplendor.

Imagen adquiridas durante la órbita número 13 de Akatsuki, y que muestra una increíble cantidad de detalles sobre las nubes ecuatoriales, tropicales y extratropicales del planeta. Los cambios de color indican variaciones locales en las cantidades del misterioso absorbente de ultravioleta y el dióxido de azufre en la atmósfera.

Una imagen en falso color utilizando dos canales ultravioleta de la cámara UVI, y que muestra detalles a lo largo de una colorida banda que rodea el vórtice polar sur a la luz del día.

A new look at Venus with Akatsuki 

Un nouveau regard sur Vénus avec AKATSUKI