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domingo, junio 04, 2017

Post Vintage (232): Nuestras tímidas vecinas

Visitando una de las pequeñas compañeras de la Vía Láctea. 

Ante la pregunta de cual es la galaxia más cercana a la nuestra, la mayoría respondería que la de Andrómeda. Algunos, aquellos con conocimientos de astronomía algo mayores, posiblemente harían referencia a las 2 conocidas como Nubes de Magallanes, visibles a simple vista desde el hemisferio Sur y que recibieron ese nombre por Fernando de Magallanes, el primer europeo que las pudo contemplaras durante su viaje de vuelta al mundo. Pero seguramente pocos, muy pocos, harían mención a la docena de pequeñas galaxias satélite que se distribuyen alrededor de la nuestra, atadas a ella por su campo gravitatorio como las lunas de Júpiter lo están a su planeta. Diminutas, tenues y en ocasiones escondidas a nuestro campo de visión por el gas y polvo galáctico, lo que hace suponer que pueden existir más aún no descubiertas, estas pequeñas islas estelares resultan tan desconocidas por su propia aparente insignificancia, pero para los astrónomos resultan mucho más valiosas, ya que permiten reconstruir la historia de la Vía Láctea. 

Una de estas "lunas de millones de estrellas" es la conocida como galaxia enana del Escultor. Junto con el resto de estas auténticas autoestopistas galácticas (ya que posiblemente fueron libres hasta resultar atrapadas por la Vía Láctea) se encuentra cerca del llamado halo, una región esférica que se extiende mucho más allá de los brazos espirales de nuestra galaxia, y está formada por gas interestelar poco denso, estrellas viejas y sobretodo materia oscura, situándose a solo 280.000 años luz de la Tierra.

A pesar de esta proximidad no sería descubierta hasta 1937, ya que sus estrellas son débiles y se extienden a través del cielo, siendo una de las primeras galaxias enanas en ser descubierta orbitando la Vía Láctea. Por aquel entonces, la forma de la pequeña galaxia intrigó a los astrónomos, pero hoy en día las enanas esferoidales juegan un importante papel, ya que permitieron a los investigadores profundizar en el pasado de esa primera. Se cree que todas las grandes galaxias, y eso incluye evidentemente la nuestra, se formaron a partir de la acumulación de otras más pequeñas durante los primeras etapas del Universo. Y si algunas de estas siguen existiendo hoy en día, ahora deberían contener muchas estrellas extremadamente viejas. La galaxia enana del Escultor encaja perfectamente con esta imagen. Es una reliquia cósmica.

Los astrónomos han podido calcular la edad de las estrellas que la forman, gracias a que su luz lleva la firmas de los elementos químicos pesados presentes en ella, que se acumulan en las galaxias tras sucesivas generaciones de estrellas. Eso significa que a menor cantidad, mayor es la edad estelar. Y eso último es lo que ocurre con esta enana galáctica. Es antigua, muy antigua. Esto convierte a la galaxia enana del  en un objetivo prioritario para el estudio de las etapas más tempranas de la formación estelar. En un estudio reciente, los astrónomos han combinado todos los datos disponibles de la galaxia para crear la historia de más precisa jamás elaborada de una galaxia esferoidal enana. 

Este análisis reveló que la galaxia cuenta con dos grupos distintos de estrellas. En el primer grupo predomina la población de mayor edad, que casi carece de elementos pesados. En cambio, el segundo grupo, con una población más pequeña, es rico en elementos pesados. Este último, igual que ocurre en el centro de las ciudades, donde de reúnen centros de diversión nocturna, es punto de atracción de los más jóvenes, se concentra hacia el núcleo de la galaxia.

Las estrellas que hay en el interior de galaxias enanas pueden exhibir historias complejas, pero como la mayoría de estas galaxias enanas han sido aisladas unas de otras y no han interactuado durante miles de millones de años, cada "ciudad estelar" ha trazado su propio curso evolutivo. Por ello estudiarlas, tanto sus similitudes como sus ocasionales valores atípicos, representa una importante ayuda en el esfuerzo para explicar el desarrollo de todas las galaxias, desde las enanas más insignificantes hasta las espirales más grandes. Para los astrónomos, sin duda hay mucho que aprender de las tímidas vecinas de la Vía Láctea. Son pequeñas, antiguas, casi pasan inadvertidas ante nuestros ojos, pero también ecos de un pasado lejano, y en ellas se encuentran las pistas para comprender nuestra propia ciudad estelar.

La galaxia enana del Escultor (no debe confundirse con otra, mucho más brillante, llamada también galaxia Escultor o galaxia de la Moneda de Plata (NGC 253), en la misma constelación) es muy tenue, de ahí que no fuera descubierta hasta 1937 a pesar de su relativa proximidad.

Viajando a la pequeña galaxia enana del Escultor.

Las satélites de la Vía Láctea. Existen dudas sobre las Magallanes, que algunos consideran que están en tránsito y no ligadas a la nuestra, pero no sobre el resto, firmemente sujetas.  

Una tímida galaxia vecina

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